martes, 13 de diciembre de 2016

Ocultando información. La Ciencia III. El IPCC y los Datos Climáticos.

En la primera parte se trató el tema de la ocultación de tecnologías que disminuirían la dependencia de los combustibles fósiles y así se reducirían las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y evitarían el uso de la geoingeniería. Las medidas que se proponen hoy en día por el IPCC y gobiernos son insuficientes como indiqué, véase aquí. Ahora, el calentamiento global. Teoría casi religiosa que pretendo rebatir y que no todo lo que nos cuentan es verdad.

Además actualizo, el 23 de diciembre se publicó un artículo donde se muestran cosas en común con el presente artículo. Así que merece la pena que la gente lo lea también (El autor se llama Mike van Biezen).

“Mientras el respeto a los delicadísimos mecanismos ecológicos no sea actitud desinteresada y general, apenas adelantaremos un paso” Miguel Delibes. El mundo en la agonía, Ed. Círculo de lectores, pag. 92.

- Es un mundo extraño.   - Conservémoslo así.   (Elijah Snow y Jackita Wagner, Planetary)



EL CLIMA PASADO Y PRESENTE

Brevemente comento un poco del pasado y presente de la Tierra y su clima, muy breve mención ya que este tema da para libros enteros. La Tierra ha pasado por periodos fríos y cálidos, glaciaciones y periodos interglaciares. El CO2 por sí sólo no ha producido glaciaciones ni periodos interglaciares de forma natural (vean la pequeña edad de hielo y cómo no estuvo influida por el CO2). El CO2 en tiempos pasados no aumenta antes que la temperatura, sino que parece lo contrario según estudios en testigos de hielo de la Antártida (Pedro et al., 2012); aquí es importante aclarar que el CO2 no es el único gas de efecto invernadero y los demás gases son más potentes en el efecto invernadero, y que hoy en día lo correcto es hablar de GEI o de CO2 equivalente. Otras consideraciones a tener en cuenta son los factores externos, y es que uno de los motores del clima es el sol, seguro que uno de los más importantes. Existen autores con distintos puntos de vista sobre el papel del sol, al igual que el IPCC tiene sus conclusiones. Es importante saber cómo está actuando el sol ahora mismo y, la verdad, es algo confuso, creando desconcierto entre los expertos. Por otra parte los interesantes Ciclos de Milankovich ayudan a comprender un poco mejor la basta historia de La Tierra, siendo los cambios orbitales y del eje de rotación del planeta el motor de las glaciaciones y periodos interglaciares. Resumiendo, el clima se encuentra regido por factores internos (océano y atmósfera, los cambios en el uso del suelo, los volcanes, los organismos vivos, etc…) con una gran influencia de factores externos (como la radiación solar, los cambios orbitales o cambios en la inclinación del eje de la Tierra, los asteroides, etc.). Entiendo que he sido muy reduccionista y breve, pero no puedo extenderme más y, al fin y al cabo, lo que sale en la prensa de este tema es más escaso todavía.

Me gustaría llamar la atención sobre el aumento de meteoros que entran en la atmósfera. Los números son bastante inquietantes. No quiero ser alarmista, pero puede tener que ver con el aviso de algunos gobiernos de estar prevenidos ante a un evento espacial catastrófico, concretamente EE.UU. ha dado incluso fecha. Puede que el aumento de meteoros y asteroides alrededor de la Tierra sea un anticipo de algo más grande, que no tiene por qué chocar con nosotros, pero puede pasar cerca alterando las mareas entre otras cosas. No quiero ser alarmista, y este aumento quizá sólo tenga consecuencias climáticas, la intensidad de las consecuencias es una incógnita, pero la entrada de polvo estelar, y otros objetos más grandes, podría enfriar la atmósfera al ser partículas que reflejarían en cierta medida la radiación solar.

EL IPCC y la desinformación:

Recordemos primero que el IPCC es un organismo político científico, según su página web, lo cual quiere decir que la burocracia y los intereses económicos capitalistas están metidos hasta el cuello. Pero vamos a la desinformación: se oculta todo lo posible el dato más importante y no hay debate público sobre el hecho de que la temperatura media de la atmósfera terrestre ha permanecido estable desde 1998 hasta 2015 (dicen que 2016 ha sido más cálido, pero puede que por la influencia de El Niño, pero este verano no ha sido muy cálido y el otoño ha sido muy frio en el hemisferio norte), es decir, llevamos 17 años sin calentamiento global, el propio IPCC ha admitido un “hiatus del calentamiento global”. Mientras los GEI han seguido aumentando, la temperatura no ha aumentado. La teoría de que el clima está cambiando, calentándose a causa de los GEI, no se sostiene.
Desde 1880 que marca el final de la pequeña edad de hielo, la temperatura refleja una tendencia al aumento. Durante el siglo XX ha sido cuando los GEI han aumentado más rápidamente debido a la actividad industrial y cambios en el uso del suelo (doy por supuesto que esto es bien sabido por todos), sin embargo la temperatura de la atmósfera no ha aumentado de forma constante, así durante el periodo comprendido entre 1945-1978 la temperatura atmosférica presentó una tendencia descendente. Luego la tendencia fue ascendente hasta 1997. Después de 17 años sin tendencia al calentamiento global atmosférico, con una temperatura bastante estable desde 1998 (17 años sin calentamiento global), no sé a partir de qué datos saca el IPCC su conclusión de que “la influencia del ser humano en el calentamiento global es evidente”. Desde 1940 hasta 2015, la tierra sólo se ha calentado de forma clara desde 1978 hasta 1998; en los últimos 75 años, la atmósfera ha mostrado una clara tendencia al calentamiento sólo durante 20 años. ¿Dónde está el calentamiento?


Pueden comprobar incluso la propia gráfica del IPCC el periodo de 1940 hasta 2012 (Quinto informe, 2013, grupo de trabajo 1, bases físicas, resumen para responsables de políticas, p. 4).

Y el consenso científico de que sólo un 3% de expertos está en desacuerdo (he aquí un informe de más de 700 científicos) con el calentamiento global no es cierto.

Los modelos climáticos:

Las proyecciones climáticas, dadas por ciertas y verdaderas por los adeptos del calentamiento global, predijeron cierto aumento de la temperatura de la atmósfera pero han errado en mucho, como las proyecciones de James Hansen que dieron lugar en 1988 al inicio del calentamiento global y que incomprensiblemente algunos científicos siguen dando validez, cuando lo normal en cualquier medio científico de verdad es no dar validez a una investigación con un error del 150%. Errores como esos demuestran que hoy en día no se comprenden del todo los factores que rigen el clima. Diez años después de sus publicaciones,  Hansen y colaboradores (1998), textualmente afirman: “The forcings that drive long-term climate change are not known with an accuracy sufficient to define future climate change.”, traducción: “Los factores que inciden en el cambio climático a largo plazo no se conocen con precisión suficiente para definir un futuro cambio climático”. Para rematar el IPCC admite en su informe de 2001: “In climate research and modelling, we should recognize that we are dealing with a coupled non-linear chaotic system, and therefore that the long-term prediction of future climate states is not possible.” Traducción: “En investigación y modelización del clima, debemos reconocer que nos enfrentamos a un sistema caótico no lineal, y por tanto la predicción a largo plazo de los futuros estados climáticos no es posible.” (informe del IPCC de 2001, capítulo 14, pp. 774).

Esto no quiere decir que los investigadores que trabajan con modelos pierdan el tiempo, sólo significa que hay que seguir investigando para comprender como funciona el clima. Pero por ahora, ni siquiera se puede predecir un evento como El Niño, ni cuándo ocurrirá, ni su intensidad ni su duración, haciendo que sea difícil predecir los futuros escenarios climáticos de un posible calentamiento global (Landsea y Knaff, 2000).

Un modelo climático interesante y que se presenta como revolucionario es el del Profesor Victor G. Gorshkov y la Dra. Anastassia M. Makarieva. Su modelo de la bomba biológica como un motor de las precipitaciones en el interior de los continentes supone una revolución sobre el concepto actual de la climatología. Afirman que el vapor de agua está subestimado en todos los modelos climáticos, y este ejerce un gran efecto sobre la presión atmosférica, reduciendo la presión. La vegetación, con la evapotranspiración a través de sus hojas, produce un aumento del vapor de agua, reduciendo la presión atmosférica y favoreciendo que los frentes de nubes que llegar de los océanos se dirijan a estas zonas de baja presión gracias al vapor de agua. Este modelo supone una novedad, ya que los modelos actuales no pueden explicar bien cómo las precipitaciones llegan al interior de los continentes, es decir, con los modelos actuales el interior de los continentes es un gran desierto (y esto sabemos que no es así). Este modelo el IPCC no lo tiene en cuenta, y en mi humilde opinión no se le está dando la consideración académica que debería tener.

Por último, buen ejemplo de modelo climático masivamente difundido, y con claras deficiencias científicas, es el que versa sobre la total desaparición del hielo ártico durante el verano boreal en 2050, predicción alarmista y catastrófica que ya proclamó Al Gore para el año 2013 sin ningún fundamento científico, y que no se ha cumplido, realmente cualquier predicción sobre el deshielo del Ártico carece de verdadero fundamento científico porque no tiene en cuenta los rompehielos que pasan por círculo polar ártico. Otra cuestión es que la banquisa de hielo marino ártico presenta tendencia a disminuir, eso es innegable y preocupante.

Datos científicos de los que no hablan los medios:

Siempre dicen que los polos se derriten, el hielo marino del polo norte sí tiene una tendencia al descenso como todos sabemos; aunque el fuerte deshielo puede ser por los barcos rompehielos que desestabilizan la banquisa y la hacen más pequeña, teniendo en cuenta que estudios en Escandinavia sugieren que hace dos mil años la temperatura fuera superior a la actual, y en el periodo cálido medieval también era mayor o igual (Esper et al., 2012) no hay evidencias científicas de que el Ártico se descongele por completo. Así que si esto sucede en un futuro próximo (100-200 años, 50 para los más catastrofistas) no será un fenómeno natural, será debido al factor humano, ya sea por el hecho de que aumenten las temperaturas como por el hecho de que ese océano sufre el tráfico de numerosos rompehielos, lo cual hace que la banquisa se funda más rápidamente a causa del desmenuzamiento que se produce. Un mismo volumen de hielo se funde más rápido si está en trozos más pequeños que si está entero. Como se comenta, esto unido al aumento de las temperaturas, podría provocar una descongelación total del ártico. Lo curioso es que esto lo podrían estar provocando deliberadamente los gobiernos de los territorios del ártico, que se encuentran interesados en las grandes reservas de hidrocarburos, además de poder utilizar el ártico libre de hielo para rutas comerciales más rápidas. También cabe la posibilidad de que el deshielo nunca suceda, pues no hay razón científica para saber si las previsiones se cumplirán. Si el ártico se ve libre de hielo en verano y el oso polar se extingue será más por acción humana directa que por el calentamiento global.

El oso polar se ha convertido en un icono del calentamiento global, y viene por la preocupación de que si esto sucede el oso polar se podría extinguir o ver sus poblaciones seriamente afectadas. Todo esto sin tener en cuenta que las zonas polares de tierra pueden ser refugios seguros para el oso polar, el cual ya vive en la actualidad en numerosas zonas terrestres como Siberia, Alaska, Noruega, Groenlandia, etc… Si esta especie se extingue será por factores humanos ajenos al calentamiento global como la caza y la expulsión de su hábitat por los humanos, la misma especie que realiza viajes turísticos para cazar al oso polar en Canadá, una auténtica vergüenza humana estos cazadores de osos polares, puag.

En cuanto al polo sur, los datos muestran que el hielo marino antártico ha sufrido durante 6.000 años una reducción de su espesor, pero desde el siglo pasado la tendencia ha sido la contraria (Joughin y Tulaczyk, 2002), el hielo marino ha aumentado desde 1979 y se ha prolongado la temporada de formación de hielo marino en 21 días desde esa fecha (Liu et al., 2004; Parkinson, 2001; Zhang, 2007), hoy en día hay más hielo marino antártico y se funde menos hielo antártico que en el último periodo interglaciar (Anderson y Andrews, 1999).

Groenlandia, llamada “Tierra Verde” por sus primeros exploradores, Erik el Rojo fundó el primer asentamiento. En el pasado no muy lejano, hace menos de 1.000 años, durante el periodo cálido medieval (Bradley 2003), había mucho menos hielo. Sobre Groenlandia cabe destacar que se dice que se descongela por causa del calentamiento global, y los alarmistas sostienen esto por un fenómeno reciente cuando se derritió un 97% del hielo superficial (sólo superficial, nunca se derritió un 97% del total de hielo), este fenómeno ocurrió también en 1889 sin grandes emisiones de GEI por lo que es erróneo asociarlo inmediatamente al calentamiento global por GEI. Los datos científicos muestran que durante la segunda mitad del siglo XX la tendencia de la capa de hielo en Groenlandia ha sido de enfriamiento siguiendo un promedio de descenso de la temperatura de 2.2ºC por década (Chylek et al., 2004), y sólo ha experimentado un calentamiento relativamente prolongado durante los periodos comprendidos los años 1920-1930 y en 1995-2005, y la década de 1920 se calentó un 50% más que la década de 1995-2005, (Chylek et al., 2006). Algo parecido a Groenlandia le pasa a Islandia, no se está descongelando de la forma que nos quieren hacer creer; en numerosas ocasiones, aunque no siempre, ha sufrido enfriamiento cuando el resto del hemisferio norte se ha calentado (Hanna et al., 2004).

Un gran ejemplo de desinformación es atribuir la responsabilidad del descenso del glaciar del Kilimanjaro al calentamiento global, cuando es más probable que el deshielo, que sufre desde el siglo XIX, sea debido a desforestación de la selva tropical al pie de la montaña, y el aire que ahora asciende por la ladera es más seco, además, la temperatura en esa parte del trópico no ha aumentado significativamente (Thompson et al., 2002; Kaser et al., 2004).

Los cambios en el uso del suelo:

Este tema es también muy poco hablado, aunque se habla de esto indirectamente cuando se trata de la deforestación, los cambios en el uso del suelo no son sólo la deforestación de los espacios naturales, son también el cambio de una agricultura extensiva con frutales y en los márgenes hierbas (romero o hinojo por ejemplo en el Mediterráneo) a una agricultura intensiva sin arbolado ni hierbas en los márgenes ni nada natural; el paso de un medio rural a un medio urbano es el cambio de uso de suelo más dramático, donde se sustituye casi todo medio natural por asfalto y hormigón y mucho tráfico. La temperatura en las ciudades, sobre todo las grandes ciudades, puede ser de varios grados superior a las zonas circundantes. Cuando una ciudad aumenta de habitantes en un orden de 100 o más, no se puede atribuir el aumento de temperatura a un cambio global en esa ciudad en concreto. Sin embargo esto se hace, en especial a la prensa que deja titulares sensacionalistas de aumento de temperaturas en grandes ciudades y “se les olvida” que los cambios en el uso del suelo elevan la temperatura local, además de favorecer fenómenos extremos como las tormentas de arena que se produjeron en EE.UU en la década de 1930.

La realidad es que nos hallamos en medio de una tendencia natural al calentamiento iniciada después de la llamada “pequeña edad de hielo”, pero la tendencia se inició hace seis mil años al finalizar la última glaciación.

También se extiende la teoría de una glaciación inminente. No voy a entrar en este tema, porque los modelos climáticos usados posiblemente estén igual de errados que los del IPCC.

Me ha sorprendido ver la cantidad de puntos en común con Manuel Toharia, y su forma de ver la teoría del calentamiento global. Yo he escrito esto antes de ver la conferencia. Recomiendo verla.

CONCLUSIONES:

Si tan cierto es el calentamiento global y sus consecuencias ¿Por qué mienten como cuando dicen que la Antártida se derrite?

A la vista de los resultados que observo: no se sabe qué pasará en el futuro. Los modelos climáticos han tenido por ahora errores significativos y ninguno ha visto cumplido su pronóstico.

No se sabe la influencia exacta de los GEI en la temperatura de la Tierra.

No se sabe en qué medida la tendencia al calentamiento corresponde con un fenómeno natural lo que deriva a que no se sabe qué nivel de influencia está ejerciendo el ser humano en el clima. Yo creo que sí estamos influyendo en el clima, porque alteramos la atmósfera terrestre, pero no se sabe en qué medida.

El clima es algo muy muy complicado, no se comprende bien su dinámica general y particular en fenómenos cuyos ciclos son complejos, como El Niño. Hoy en día sí se habla más de CO2 equivalente o de GEI en los medios de comunicación; aun así estos prácticamente sólo mencionan el CO2, siguiendo una campaña de desinformación más que de información. Las noticias acerca de motores limpios brillan por su ausencia. Esto no es así porque los periodistas sean malvados, sino porque a alguien le interesa que la gente no sepa toda la verdad y que todos estos avances tecnológicos parezcan una utopía que tardará décadas en llegar a la sociedad. Esta falsa realidad es creada, alimentada y aprovechada por los lobbies empresariales, a los que les sale mucho más rentable luchar contra el cambio climático a través de las energías renovables en grandes y costosos parques que con los motores limpios y el autoconsumo. Me remito otra vez a “Inventos ocultados por el poder” de Cuarto Milenio (gracias a una persona he conocido que el contenido de milete no está todo disponible fuera de España, aquí el enlace para poder verlo desde fuera de España) para comprender cómo gran parte del mundo empresarial funciona con un pensamiento. El dinero es poder, y las empresas con más dinero en el mundo no son los países, son las petrolíferas y energéticas que van de la mano. El IPCC parece que lo que realmente quiere es mantener el mundo como está con el capitalismo por bandera.

El problema es la politización de la ciencia. En muchos casos esas campañas nos someten a un estado de miedo cuyo objetivo verdadero es el control social; aunque se pueda extraer la idea de que el catastrofismo, en el mejor de los casos, puede generar conciencia ecológica, lo cierto es que esa conciencia no se ha despertado tanto en la sociedad como se cree, que sigue consumiendo ferozmente. La histeria por la seguridad que producen las noticias catastrofistas puede derivar en el peor de los casos en una invitación al totalitarismo.

El que yo no esté de acuerdo con las conclusiones del IPCC sobre el calentamiento global no me convierte en un sirviente de la industria y que me dé igual la contaminación y la destrucción de los espacios naturales, al contrario, creo que existe un holocausto medioambiental y debemos pararlo; un símil es que una persona puede estar en contra de la pena de muerte pero estar a favor de que los delincuentes paguen sus crímenes. Con esto igual, el que no vea suficientes evidencias científicas sobre un calentamiento global y una catástrofe planetaria no significa que me dé igual la destrucción progresiva, y muy rápida en numerosos casos, que sufre el mundo: contaminación de todo tipo, deforestación intencionada y pérdida de hábitats naturales y biodiversidad, caza furtiva y tráfico de animales, sobreexplotación pesquera y sin respeto por la recuperación de especies y sus poblaciones; éstos hechos son los verdaderos culpables de la crisis de biodiversidad, y medioambiental en general, que sufre el planeta y no esperarán a 2050, están ya aquí; y todo por culpa del ser humano a lo que se suma la contaminación atmosférica por GEI que en un futuro podría ser un verdadero problema si no lo es ya. Repito por enésima vez, se debe reducir de manera importante las emisiones de GEI, para mejorar la salud humana, el medioambiente y la economía… Bueno, pues por decir este párrafo en un foro de un periódico me han llamado “fascista” y que “no intente hacer creer que soy amante de la naturaleza”, sólo porque digo que el calentamiento global no está demostrado. Se intenta, por parte de algunas personas, hacer ver todo en blanco y negro creando una corriente de pensamiento único.

Cuando alguna gente habla de si se cree o no en el calentamiento global se le escapa que esta no es una cuestión de fe. Esto es un debate científico donde el que habla debe aportar datos y resultados para poder llegar a una conclusión. Este es un tema científico y las creencias se deben dejar a un lado. Afirmaciones importantes, y alarmistas, se deben decir aportando argumentos científicos. Afirmaciones como “el calentamiento global es culpable de todos los eventos climáticos” sin aportación científica es faltar a la verdad. Son mentiras descaradas.

No se tiene por qué dudar de la integridad profesional de científicos “escépticos” y los adeptos del calentamiento, sobre todo si hablan de conservar y dejar de contaminar los ambientes naturales y la atmósfera. Desde luego hoy en día los científicos, periodistas, intelectuales que hablen de que no hay calentamiento global así entonces no pasa nada por contaminar la atmósfera, pues se equivocan: es urgente dejar de contaminar haya o no calentamiento global.

En cuanto al bando de los “adeptos” del calentamiento global, algunos se deslegitiman a sí mismos cuando descalifican y se comportan como auténticos fascistas atacando Ad Hominen a los que no piensan como ellos, desacreditando con meras insinuaciones o, más gravemente, insultando. Al Gore, el ecologista que se desplaza en jet privado contaminando en un solo día lo que contamino yo en un año con mi coche, compara a los escépticos con alcohólicos enfurecidos. La doctora Kari Noogard, pide a Obama la supresión de la democracia (totalitarismo) y dice, además, que los escépticos son enfermos que deberían ser tratados. J. Hansen directamente pone a los escépticos a la altura de esclavistas.

Toman por herejes a los que no estamos de acuerdo y ponemos datos científicos sobre la mesa.

Hay un par de documentales que merecen la pena ser visto para entender todas las partes, Al Gore con su documental “Una Verdad Incómoda”, y un documental antagonista “El timo del calentamiento global”. Ambos documentales tienen datos interesantes, pero ambos están politizados de alguna manera, sobre todo el de Al Gore, aunque en el segundo se aportan muchos más datos científicos, la politización de la ciencia es un grave problema, aunque lo que se muestra en el documental negacionista del calentamiento está mucho mejor fundamentado que el sensacionalismo de Al Gore.

Si hubieran dejado que se desarrollaran las tecnologías descritas en el primer artículo, y no las que nos imponen, el “apocalipsis” climático estaría más lejano. Recordemos y guardémonos de la desinformación de los grupos pseudo-ecologistas que recomendaban comprar diésel porque emite menos CO2 sin tener en cuenta los óxidos de nitrógeno que emiten y son mucho más contaminantes y perjudiciales para la salud.

Se suele dar el mensaje de que cada persona puede contribuir a ayudar a no destruir el planeta, y creo que es muy importante. Creo que deberían hacer más énfasis en este mensaje. En nuestra mano está no comprar productos con aceite de palma, no comprar productos que puedan provenir del maltrato animal (cómo los huevos, gallinas hacinadas con los picos cortados o gallinas en jaulas pequeñas sin poder moverse, eso es maltrato animal, huevos hay que comprar los números 0 y 1, nunca los nº 2 y 3), no comprar productos en general que no sean sostenibles, y por supuesto que los gobiernos se impliquen y hagan leyes de bienestar animal y de explotaciones naturales de forma más sostenible y que las hagan cumplir, somos una sociedad con leyes lo queramos o no, pero el verdadero cambio viene determinado por cada persona en su interior.

Recomiendo que lean el discurso de Miguel Delibes cuando ingresó en la Real Academia de la Lengua Española en 1975, yo lo tengo publicado en formato libro e ilustrado por Celestino Piatti, cuyo título no puede ser más certero, “El mundo en la agonía”. Ya hace 41 años de este alegato a recobrar la sensatez frente al consumismo sin sentido y la destrucción de la naturaleza, y el mundo no ha cambiado. El texto se puede leer como si se hubiera escrito este mismo año. Dejo una hermosa cita.

“Mientras el respeto a los delicadísimos mecanismos ecológicos no sea actitud desinteresada y general, apenas adelantaremos un paso” Miguel Delibes. El mundo en la agonía, Ed. Círculo de lectores, pag. 92.

Aprovecho para felicitar y animar a los millones de voluntarios y trabajadores que por todo el mundo ayudan desinteresadamente y/o viven con un sueldo decente sin lujos por y para otras personas y la naturaleza. Esa gente es la que demuestra que existe buena voluntad en el mundo.

No descubro nada nuevo, ni me invento nada, sólo intento divulgar y mostrar lo que está ahí.
Conozcamos y defendamos este mundo.

- Es un mundo extraño.   - Conservémoslo así.   (Elijah Snow y Jackita Wagner, Planetary)

P. Alcázar Costa.

P.d. Dedicado también a los periodistas censuradores, en especial al que dice que "creo que me mojo, pero prefiero aportar datos y documentos"... Pero luego censura y nunca aporta esos datos ni esos documentos. Contra el totalitarismo siempre.

Referencias científicas:

Anderson, J.B. y Andrews, J.T., 1999. Radiocarbon Constraints on ice sheet advanced and retreat in the Weddell Sea, Antarctica. Geology, vol. 27, 179-182.

Bradley, R.S., 2003. Climate of the Last Millennium. Presentación del Working Group Workshop, Bjerknes Center for Climate Research.

Chylek, P., Box, J.E. y Lesins, G., 2004. Global Warming and the Greenland ice sheet. Climatic Change, vol. 63, 201-221.

Chylek, P., Dubey, M.K. y Lesins, G., 2006. Greenland warming of 1920–1930 and 1995–2005. Geophysical Research Letters, vol. 33.

Esper, J., Büntgen, U., Timonen, M. y Frank D.C., 2012. Variability and extremes of northern Scandinavian summer temperatures over the past two millennia. Global and Planetary Change, 88-89, 1-9.

Hanna, E., Jonsson, T. y Box, J.E., 2004. An analysis of icelandic climate since the nineteenth century. International Journal of Climatology, vol. 24, 1193-1210. Doi: 10.1002/joc.1051

Hansen, J.E., Sato, M., Lacis, A., Ruedy, R., Tegen, I. y Matthews, E., 1998. Climate forcings in the Industrial era. Proceedings of the National Academy of Sciences, 95(22), 12753-12758.

Joughin, I., y Tulaczyk, S., 2002. Positive mass balance of the Ross ice streams, West Antarctica. Science, vol. 295, 476-480.

Kaser, G., Hardy, D.R., Molg, T., Bradley, R.S. y Hyera, T.M., 2004. Modern glacier retreat on kilimanjaro as evidence of climate change: observations and facts. International Journal of Climatology, vol. 24, 329-339.

Landsea, C.W. y Knaff, J.A., 2000. How much skill was there in forecasting the very strong 1997-98 El Niño? Bulletin of the American Meteorological Society, vol. 81, 9, 2107-2119.

Liu, J., Curry, J.A. y Martinson, D.G., 2004. Interpretation of recent Antarctic sea ice variability. Geophysical Research Letters, vol. 31, 1-4. Doi:10.1029/2003GL018732

Parkinson, C.L., 2001. Trends in the Length of the Southern Ocean Sea Ice Season, 1979-1999. Annals of Glaciology.

Pedro, J. B., Rasmussen, S. O., y van Ommen, T. D., 2012. Tightened constraints on the time-lag between Antarctic temperature and CO2 during the last deglaciation, Climate of the Past, vol. 8, 1213-1221. Doi:10.5194/cp-8-1213-2012.

Thompson, L.G., Mosley-Thompson, E., Davis, M.E., Henderson, K.A., Brecher, H.H., Zagorodnov, V.S., Mashiotta, T.A., Lin, P., Mikhalenko, V.N., Hardy, D.R., Beer, J., 2002. Kilimanjaro ice core records: evidence of Holocene climate change in tropical Africa. Science, vol. 298, 589 – 593. Doi: 10.1126/science.1073198

Zhang, J., 2007. Increasing Antarctic Sea Ice under Warming Atmospheric and Oceanic Conditions. American Meteorological Society, vol. 20, 2515-2529. Doi: 10.1175/JCLI4136.1

2 comentarios:

  1. El cambio Climático no se reduce al Calentamiento Global.

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    1. Buenas señor anónimo, no soy yo el que dice eso... lo dice el propio IPCC, los medios de comunicación, etc...

      Aparte de eso, puede, si desea, ilustrarme sobre su afirmación.
      Saludos

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